No es una comida,
es día de paella

Cada momento del ritual pide algo distinto.

Una forma de comer.
Una forma de beber.

Todo está pensado para que no sea una comida más.

Cuando llega tu gente

Algo frío en la mano y algo de picar que va pasando

Se come de pie, alrededor del fuego.

Sin prisa.

Mientras el arroz cuece

Todos a la mesa.

Una espera acompañada con producto a la brasa.

Cocina sencilla bien hecha.

« La paella estaba brutal, pero el calamar con habas... casi le roba el protagonismo »

el momento de la paella

Se sirve.

Algunos comen en plato.

Y otros comen directamente del paellón.

Tú decides a quién le das ese privilegio.

Después, algo dulce

Con guiños a postres valencianos y  elaborados delante de tus invitados.

Para que el recuerdo perdure en la memoria de todos.

« Soy muy de dulce, pero os digo que la torrija de fartón es el mejor postre que he probado en mi vida »

Y la sobremesa

Que no se planifica pero siempre llega.

Un carajillo, una copa y tiempo.

Mucho tiempo.

No es solo lo que se come

Es cuándo, cómo y con quién. Por eso el menú no se elige. Se construye